
ENTRENAMIENTO CANINO EN EL SUR DE MIAMI

Cómo dejar a tu perro en una residencia canina por primera vez: una lista de verificación para dueños en Miami
Los vuelos están reservados, el hotel confirmado, y entonces te das cuenta: ¿y el perro? Dejar al perro en una residencia canina por primera vez genera mucha culpa en la mayoría de los dueños, y esa culpa proviene principalmente de la incertidumbre, no de ningún problema real. Un poco de preparación convierte lo desconocido y estresante en una rutina que tu perro podrá disfrutar de verdad. Aquí tienes la lista de verificación.

Un mes antes (o en cuanto reserves)
Reserva con anticipación. Las buenas residencias caninas pequeñas se llenan con semanas de antelación en Miami, y durante Acción de Gracias, Navidad y las vacaciones de primavera, con meses de anticipación. Los lugares con disponibilidad ilimitada a último minuto suelen ser las residencias con gran volumen de clientes que intentas evitar.
Haz la visita previa. Cualquier residencia canina que valga la pena querrá que conozcas a tu perro antes de reservar (nosotros lo exigimos). Esta visita le permite a tu perro formarse una primera impresión del lugar sin que haya nada en juego, y te permite ver exactamente dónde dormirá. Si una residencia no quiere que veas esto, créeles.
Revisa el archivo de vacunas. La rabia, la DHPP y la bordetella son las vacunas estándar; en algunos lugares también se solicita la de la gripe canina. La vacuna contra la bordetella tarda aproximadamente una semana en hacer efecto, así que no la dejes para el día anterior.
La semana anterior
Si se ofrece la oportunidad, practica una breve estancia. Una sola noche antes del viaje real es muy beneficiosa: tu perro aprende la lección crucial de que volverás con un perro tranquilo.
Mantén la misma comida. Prepara una ración de la comida habitual de tu perro para toda la estancia, más un par de días adicionales. Una estancia en una residencia canina no es el momento adecuado para un cambio de dieta: un lugar nuevo y una comida nueva son la receta perfecta para un malestar estomacal.
Redacte un breve informe de una página que incluya: cantidades y horarios de alimentación, medicamentos con sus dosis, peculiaridades ("se esconde durante las tormentas", "protege las pelotas de tenis"), el nombre y número de teléfono de su veterinario y una persona de contacto que pueda tomar decisiones si usted no está localizable en algún lugar, como por ejemplo, en un barco.
Día de entrega
Empaca la comida, los medicamentos y un objeto que huela a casa: una camiseta usada es mejor que el juguete más elegante. Evita la despedida de veinte minutos: las despedidas largas y emotivas le indican a tu perro que algo anda mal. Una despedida alegre, breve y rápida: esa es la forma correcta de irse. Y pregunta cómo funcionan las actualizaciones; una foto al segundo día tranquiliza más al dueño que cualquier folleto.
La señal honesta de una buena estancia
Cuando regreses, un perro bien hospedado estará feliz de verte, pero no desesperado: comió, paseó y durmió. Si tu perro llega cansado un día, generalmente se debe a la emoción de haber tenido más actividad de lo habitual. Si regresa agitado, deshidratado o con hábitos que no tenía al irse, elige otra opción la próxima vez. Un buen hospedaje no es algo que tu perro sufra, sino unas pequeñas vacaciones.